Pocos métodos han dividido tanto. Para unos, el ayuno intermitente es una revolución metabólica; para otros, una moda. Los ensayos aleatorizados acumulados en los últimos diez años permiten hoy zanjar la cuestión, y la respuesta es menos espectacular que las promesas, pero más útil.
¿De qué hablamos exactamente?
«Ayuno intermitente» es un término paraguas que abarca prácticas muy distintas. La alimentación con horario restringido (time-restricted eating, típicamente 16/8) comprime la ventana de ingesta a lo largo del día. El ayuno en días alternos alterna días normales y días de ingesta muy reducida. Las fórmulas 5:2 o «día completo» limitan mucho la ingesta uno o dos días por semana.
Estos protocolos no tienen ni las mismas exigencias ni los mismos resultados, lo que explica buena parte de la confusión en el debate público.
El veredicto de las grandes síntesis
La revisión sistemática más amplia hasta la fecha se publicó en el BMJ en junio de 2025. Reunió 99 ensayos aleatorizados con 6582 adultos, de edad mediana 45 años, mayoritariamente mujeres, con un IMC mediano de 31,3 y, en casi el 90 % de los casos, una patología existente. Los ensayos duraban de 3 a 52 semanas.
Conclusión principal: todas las estrategias de ayuno intermitente y la restricción energética continua producen pequeñas reducciones de peso frente a una alimentación libre. El ayuno en días alternos fue la única modalidad que mostró un beneficio adicional respecto a la restricción continua, del orden de 1,29 kg de media, una ventaja que desaparecía en los ensayos de 24 semanas o más. La alimentación con horario restringido, la fórmula más practicada a diario, no superó al recuento clásico de calorías.
Un metaanálisis anterior sobre once ensayos ya había concluido que la pérdida de peso era comparable entre el enfoque intermitente y el continuo, con una ligera bajada de la insulinemia en ayunas cuyo alcance clínico seguía siendo incierto.
Por qué funciona cuando funciona
La explicación más sólida es prosaica: reducir la ventana alimentaria o suprimir comidas reduce mecánicamente la ingesta total. El ayuno no es un mecanismo metabólico mágico, es una herramienta de estructuración. Para algunas personas, eliminar una decisión alimentaria al día es más sencillo que medir cada ración. Para otras, es al revés.
Para quién no está indicado
- Antecedentes de trastornos de la conducta alimentaria. Las reglas rígidas y los periodos de privación son factores de riesgo conocidos.
- Embarazo y lactancia.
- Diabetes en tratamiento, en particular con insulina o sulfonilureas: riesgo de hipoglucemia, adaptación médica imprescindible.
- Adolescentes, personas mayores frágiles, desnutrición: el riesgo de pérdida muscular supera el beneficio.
- Tratamientos que requieren una ingesta regular, a validar con el médico prescriptor.
- Actividad física intensa, en la que el reparto del aporte proteico importa.
- Toda situación en la que el ayuno se convierta en una obsesión en lugar de un marco práctico: es la señal de parar.
Para recordar
El ayuno intermitente funciona más o menos igual de bien que la restricción calórica clásica, ni más ni menos. No es, pues, ni un milagro ni un engaño: es una opción entre otras, cuyo principal mérito es la sencillez de aplicación para ciertos perfiles. El mejor método sigue siendo el que sostendrás dentro de un año, y a ese criterio ningún metaanálisis puede responder por ti.
Fuentes
- Semnani-Azad Z. et al., Intermittent fasting strategies and their effects on body weight and other cardiometabolic risk factors: systematic review and network meta-analysis of randomised clinical trials, BMJ 2025;389:e082007: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12175170/
- Comunicado del BMJ Group sobre este análisis: https://bmjgroup.com/intermittent-fasting-comparable-to-traditional-diets-for-weight-loss/
- Cioffi I. et al., Intermittent versus continuous energy restriction on weight loss and cardiometabolic outcomes: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6304782/
- Anses, Régimes amaigrissants : des pratiques à risque: https://www.anses.fr/fr/content/regimes-amaigrissants-des-pratiques-risque
